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Meningitis: cómo detectarla a tiempo para evitar secuelas

La meningitis es una enfermedad que si no se detecta a tiempo puede ocasionar secuelas importantes a quien la padece. Se trata de una patología que, aunque puede afectar a cualquier edad, es más frecuente en niños y jóvenes.

“En torno al 85-90% aparece en este grupo de edad”, señala Cristina Regojo, presidenta de la Asociación Española contra la Meningitis.

En concreto, “los grupos de mayor riesgo son los menores de 5 años y especialmente los bebés de menos de 1 año de edad, y los jóvenes entre 14 y 25 años”. 

El problema a la hora de detectarlo a tiempo es que en el 99% de los casos los menores están sanos antes de enfermar. Por ello, es fundamental conocer los síntomas y saber reconocerlos a tiempo, para que la meningitis provoque pocas secuelas o ninguna. Y es que, según los datos de la asociación, se calcula que entre un 10 y un 30% de las personas que han sufrido meningitis arrastran secuelas de la enfermedad

“Hasta un 30% de los afectados por la enfermedad pueden sufrir graves secuelas como sordera, ceguera, alteraciones neurológicas, amputación de miembros, fallo de uno o más órganos”, relata. Incluso con tratamiento, “el riesgo de secuelas es alto”, lamenta, de ahí la importancia del diagnóstico precoz y de la prevención mediante la vacunación.

Es importante saber que existen diferentes tipos de meningitis y que “la producida por los meningococos, en particular por el meningococo B, es la más grave”, fundamentalmente porque, “la vacuna todavía no está implantada en el calendario oficial de vacunación”, denuncia Regojo.

Síntomas clave

En base a estos datos, el reto está en saber identificar cuáles son los signos de alarma que nos indiquen que puede tratarse de una meningitis y actuar a tiempo. Son muchos síntomas y pueden darse juntos o separados por eso, en caso de duda, “hay que acudir a un servicio médico rápidamente”, aconseja Regojo. 

Fiebre alta, cefalea persistente con o sin rigidez y que no cede a los analgésicos, malestar generalizado con sensación de gravedad y manos y pies fríos, somnolencia, la aparición de manchas rojo vino en la piel que no desaparecen con la presión de un vaso”, son los más característicos”. En niños pequeños, aparece “irritabilidad, rechazo de la alimentación, fontanela abombada y rigidez de nuca”, describe la experta.

En algunos casos de meningitis, añade, “puede darse dolor abdominal y diarrea junto a los vómitos por lo que es importante también descartar la enfermedad con un profesional sanitario en estos casos”.

Una vez diagnosticada la enfermedad, el tratamiento base en caso de meningitis bacteriana se centrará en los antibióticos “para combatir la infección”, aunque, también se darán tratamientos para el soporte del resto de síntomas de la enfermedad.

Cuidate Plus / Farmanuario.

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